En un rincón de mi existencia mis tres esencias confabulan.
Te imagino mía
Ratos de locura y silencio, como en un manicomio de cuerdos, dominan mi existir.
Alucino tus ojos y murmullo tu boca, me inyectan tu ausencia y mi paranoia crece buscando tu olor.
Mi silencio es el sonido de estas lágrimas que retumban como vibratos agudos de dolor en latidos infartados de esperanza. La razón y la lógica lo exponen: creo q nunca te tendré.