miércoles, 29 de junio de 2011

Manicomio

En un rincón de mi existencia mis tres esencias confabulan.

 Te imagino mía

Ratos de locura y silencio, como en un manicomio de cuerdos, dominan mi existir. 


Alucino tus ojos y murmullo tu boca, me inyectan tu ausencia y mi paranoia crece buscando tu olor.

Mi silencio es el sonido de estas lágrimas que retumban como vibratos agudos de dolor en latidos infartados de esperanza. La razón y la lógica lo exponen: creo q nunca te tendré.