jueves, 31 de marzo de 2016

Aochlesía






Ocupas la cima y nada te sostiene, sólo tu fuerza y tu sosiego.
Has escogido seguir el camino del recto juicio y es ésto lo que conforma la grandeza de tu alma.
Olvidas las injurias, remedio clave para una tranquilidad perenne.
Evitas lo que el vulgo califica como valioso, ya que es plausible que se incurra en vivir a expensas de satisfacer mendigos. 
Perdidas, dolores, fatigas y torturas se han precipitado sobre ti y ningún infortunio te ha causado gemidos o temores.
Sé que piensas: No me soportaré el día que no pueda soportar un infortunio. 
Siempre transformas el dolor en provecho y fuerza.
Vivir es menester de gladiadores, encarar batallas sangrientas, sólo una rosa inmarchitable y un soldado denodado, solo ellos logran cruzar el camino envenenado. 
Soportas la perdida con magnanimidad. (Tan inevitable es morir, como perder nuestro patrimonio). 
De todos los terribles males y sufrimientos, ninguno te es insuperable.
Siempre de pie ante todos los infortunios y dolores que han sacudido al cuerpo.  

Inquebrantable.


*Aochlesia: termino griego que se refiere a "tranquilidad ininterrumpida"